miércoles, 4 de enero de 2017

Robo en la San Isidro Casa Histórica donde Vivió El Libertador


SI UDS NO SABIAN YO ME ENTERE HOY Y NO SALE POR LA PRENSA PERO EN PLENO DICIEMBRE ROBARON VARIAS VECES LA CASA DE SAN ISIDRO SE ROBARON AL SANTO SAN ISIDRO LABRADOR Y LOS MUEBLES ANTIGUOS EL BARÓMETRO Y OTROS OBJETOS, CUADROS, CASI TODO HA APARECIDO PERO FALTA EL CUADRO DEL LIBERTADOR, ESA CASA SIN VIGILANCIA Y OSCURA, SIN RESGUARDO.. QUE DESASTRE DEL GOBIERNO, Y LOS RESPONSABLES NO SE SABE TODO ESTA EN CASA PIAR LO QUE HA IDO APARECIENDO AL PARECER INDIGENTES SEGÚN AUNQUE NO CREO Y QUE VENDIERON LOS MUEBLES Y OTROS APARECIERON OTROS NO...PS ESTOY ETIQUETANDO A MI PAPA ESPERO QUE ME RESPONDAN MIS CONTACTOS EN COMÚN, NO MAS NADIE.-

jueves, 23 de julio de 2015

Comercial San Luis /Casco Histórico



El ingeniero Glessy Sánchez., captó con su cámara la destrucción de este viejo inmueble del Casco Histórico de Ciudad Bolívar, declarado Patrimonio Cultural de la Nación. Qué tiene que decir al respecto el doctor José Luis Rodríguez, Presidente del IPC??????

domingo, 19 de julio de 2015

LA CIUDAD DE LOS ARBOLES QUE YA NO LO ES Riolama Fernández, Biol. M. Sc


En 1995 asistí emocionada al bautizo del libro “La Ciudad de los Arboles” escrito por el Dr. en Ciencias biológicas Leandro Aristiguieta, fundador del jardín Botánico del Orinoco. Estaba realmente feliz porque alguien estaba valorando y colocando en su justa dimensión lo que por doce años había extrañado, los arboles de mi ciudad natal, Ciudad Bolívar. Mientras estudié en Cumana, reconozco que no extrañé al Orinoco porque el mar y el sol me cautivaron, pero tanto ver los yaques, cactus y esa esquelética y desértica vegetación característica de Cerro Colorado, me hicieron vivir añorando la riqueza, frondosidad, exuberancia y colorido de los árboles de mi ciudad.

El libro de Leandro Aristiguieta empieza asi: “ Muchos árboles de Ciudad Bolívar sobresalen por lo vistoso y llamativo de su floración, como araguaney, apamate, flor de la reina, cañafístolo, guamacho, samán, roble, pilón, bototo, araguán, guayacán, josefino, guatacaro y paraíso”… “En contraposición existen también numerosos árboles cuya floración es imperceptible o poco llamativa, pero en cambio tienen formas atractivas y de abundante follaje como el merecure, algarrobo, caoba, cautaro, jobo y tantos otros más”.

El Editor, Ediciones al Sur, en la contraportada expresa que “el libro nos conduce al laberinto botánico de Ciudad Bolívar”…”por donde y a donde se vea, en la antigua Angostura se alza una magnifica flora, que además establece un reinado inagotable, un jardín de formas que da cuenta de su riqueza fundamental y fundacional. Y que igualmente otorga, sombra, respiración y alimento. Por otra parte, también representa un logro al organizar, de acuerdo a postulados científicos, una información sobre la botánica local…”.

A partir de 1995 comencé a ver con tristeza como poco a poco se iban talando árboles emblemáticos y representativos de los lugares de la ciudad, una esquina, un negocio, una avenida, una dirección: “donde está la mata de tamarindo” era la manera usada para dar direcciones, “donde está la mata de josefina a la derecha” “allá donde está la mata de mango, al frente”. Más tarde las direcciones eran “donde estaba una mata de almendra, por ahí” “donde estaba la mata de ceiba”, al punto que ya uno no sabe dónde queda nada porque ya las matas no están, resulta que el dueño del negocio cortó la mata de mango del frente porque el vendedor de CDs se paraba a vender allí y como le molestaba el ruido la cortó, pagó la mata por dar sombra al vendedor. Cortan árboles para que no den sombra a otros que te molestan, así de asesinos, así de intolerantes, así de descompuestos, así de malos.

Más adelante Elebol por ahorrarse costos de poda de árboles y tendidos eléctricos subterráneos pues comenzó con el corte asesino, indiscriminado e irracional porque las frondas se pueden enredar en los cables y pudieran causar problemas y los haría trabajar más, una medida demasiado drástica para ser una medida preventiva, con la anuencia de los entes competentes para dar autorizaciones de corte. Como experta ambiental afirmo que una medida preventiva jamás debe ser drástica y también por eso digo que las autorizaciones otorgadas a ELEBOL para diezmar la vegetación de Ciudad Bolívar han sido irregulares y violan todas las normas tanto técnicas, ambientales y urbanas y hasta la Ley Orgánica de Procedimientos Administrativos y la Ley de la Función Pública, Quiero decir con esto que quienes han firmado tales autorizaciones lo han hecho de manera irregular y a mi juicio deberían estar presos por asesinos, en la conciencia que los árboles son seres vivos que nos dan vida (oxigeno, sombra, alimento, belleza y hasta historia y tradición).

No solamente entes del Estado atentan y arremeten contra los árboles, también vecinos enemistados cortan los limoneros, tamarindos, ciruelos, mamón y poncigués  porque las ramas con frutos caen en el patio de la casa de al lado y no en el suyo y les da rabia que el vecino coma los frutos de la planta que el siembra y riega. Así de asesinos, así de egoístas, así de mezquinos, así de malvados.

También hay árboles que enferman por falta de cuidados fitosanitarios que debería ser responsabilidad municipal si los arboles están en áreas urbanas, si están enfermos constituyen un riesgo y a veces hay que cortarlos antes que caigan muertos y causen daño. A veces hay necesidad de cortar árboles porque la raíz rompe casas, calles o aceras. Otros necesitan cortar para poder construir.

La competencia para autorizar corte de árboles ha oscilado entre el Ministerio del Ambiente y la Alcaldía del Municipio Heres. El rol del Ministerio del Ambiente de emitir autorizaciones para afectación de los recursos naturales para actividades humanas como minería, industria, agricultura, forestal, construcción y otras no le da abasto para encargarse de autorizaciones simples de uno o varios árboles que quedan delegadas a la competencia municipal ya que rige el área urbana, y ha sido bajo la competencia del Municipio cuando ha ocurrido que los árboles de Ciudad Bolívar hayan sido diezmados. Es importante destacar que la autorización de corte de árboles queda sujeta a un diagnostico e intervención del Cuerpo de Bomberos quien comúnmente toma las medidas de prevención de riesgos y tiene las herramientas. Asimismo el Jardín Botánico del Orinoco suele prestar apoyo en cuanto a diagnósticos de enfermedades en los árboles que deberían ser considerados para emitir una autorización de corte, ya que se cortan arboles sanos, lo cual constituye un crimen.

Es importante destacar el rol conservacionista y protector de los zapateros de la ciudad quienes hacen su trabajo bajo la sombra de los árboles, sin embargo, en algunos casos este techo natural no ha sido respetado por ELEBOL, como le ocurrió al zapatero del Estadio Heres frente al Hotel Edi, que por intentar impedir que cortara el árbol que daba sombra a su quiosco, le cortaron un dedo con la motosierra, ese árbol fue cortado junto a su dedo y el zapatero sigue haciendo su trabajo en el mismo lugar pero bajo el sol inclemente de Ciudad Bolívar.



miércoles, 12 de febrero de 2014

La ciudad guacamaya


Mi casa de la calle Dalla Costa amaneció con la fachada color lila. Era blanca como tradicionalmente han sido las casas del centro histórico de Ciudad Bolívar, blancas para refractar los rayos solares que en el caso de la ciudad son inclementes. Pués bien, el Gobierno sin autorización, sin consultar a los propietarios ha comenzado a pintar las fachadas de los inmuebles en forma autoritaria y caprichosa, lo cual rechazamos. Ese dinero deberían utilizarlo mejor en rescatar las casas en ruinas y terrenos vacuos y enmontados  que afean la ciudad. Un prurito de querer que el Csco Histórico se parezca al Saladillo de Maracaibo. Aberración por ignorancia de la historia, costumbre  y tradiciones de la ciudad.   El poeta José Quiaragua Pinto se lamentó exclamado "Mi ciudad Guacamaya"-.

lunes, 27 de enero de 2014

Inventario del abandono


OBRAS PARALIZADAS EN CIUDAD BOLÍVAR
SON MUESTRAS DE LA DESIDIA Y EL DESPILFARRO

Los cambios de gobierno como resultado de los procesos electorales, incluso, los cambios producidos en las estructuras in­ternas partidistas, inciden general­mente en forma negativa en la con­tinuidad administrativa.
Hay Gobernantes negados a continuar los proyectos iniciados por sus antecesores, porque piensan, tal vez, que la obra en proceso de ejecución llevará siempre el sello de quien la inició y no de quien tenga la responsabilidad administrativa y probidad patriótica de proseguirla hasta ponerla al en servicio de la comunidad. Lógicamente ello comporta una posición egoísta, subdesarro­llada y mezquina.
En el caso del Estado Bolívar, el gobernador designado, con esca­sas excepciones, sólo piensa en disponer del presupuesto para su propio programa sin importarle descontinuar las obras en marcha. Ello explicaría el por qué existen en esta ciudad y otros lugares del estado obras inconclusas o terminadas que no prestan servicio.
Así, dentro del propio período presidencial de Carlos Andrés Pérez, las obras públicas del Go­bernador Domingo Álvarez Rodrí­guez, quien estuvo 22 meses al frente del Ejecutivo,  no fueron con­tinuadas por ninguno de los gobernadores que le sucedieron.   Allí están esas obras, tristes, desoladas, abando­nadas, aguardando como Lázaro una voz que le diga "levántate y anda".
Y son obras importantes, nece­sarias, en las cuales hay muchos millones invertidos y en las que en estos momentos habría que erogar veinte y hasta más  de su valor original para terminarlas. Tales son: “Par­que El Porvenir-, iniciado en 1975 a un costo de 9 millones de bolívares y que procuraba el sa­neamiento de una laguna que se­cularmente había sido una cala­midad sanitaria para la ciudad y convertirla en un área de recrea­ción con espejo de agua donde los niños pudieran gondolear y otros servicios gratos para una ciudad que ha crecido a su alrededor.
El Ejecutivo Regional adquirió 28 hectáreas que es la superficie de la Laguna El Porvenir, expropió casas adyacentes que se inunda­ban durante la estación lluviosa, construyó rellenos, drenajes y un 30 por ciento de las obras del pro­yecto. Pero vino el cambio y las obras quedaron hasta dónde pudo llegar el Gobernador. Los que vi­nieron detrás ninguna preocupa­ción mostraron para terminarlas y si algunas obras del complejo total terminaron le dieron un destino distinto.
Otra obra que desde 1975 se quedó con las bases hechas a un costo de 3 millones de bolívares es la Biblioteca Pública "Rómulo Ga­llegos" que actualmente funciona en la antigua casa de Ramón Isidro Montes.
Asimismo dejaron inconclusa la defensa del Orinoco por el lado oriental de la ciudad que permitió la prolongación del Paseo desde la Aduana hasta la Urbanización "Los Coquitos". Esta obra fue presupuestada en 19 mi­llones de bolívares. Gracias a esta obra  el Orinoco no se metió en la ciudad durante la crecida del 76 que ha sido una de las más terri­bles.
De ese entonces data igualmen­te la interrupción de la  consolidación de la carretera Tu­meremo-El Bochinche que permitiría a Guayana una salida al mar.
Las obras iniciadas por el gobernador Alberto Pa­lazzi, no fueron continuadas por su sucesor alegando éste que eran obras descomunales que comprometían el presupuesto. Así quedó paralizado desde enton­ces el Centro de las Artes en el que se invirtieron unos 70 millo­nes de bolívares y, tanto las obras del Boulevard  Bolívar como las del cuadrilátero histórico fueron mo­dificadas y redimensionadas bus­cando abaratar los costos, pero los resultados a juicio de los entendi­dos culminaron en una "mamarra­chada" de la cual la ciudad no se recupera. La Comisión Técnica hispano-venezolana que  realizó el estudio de protección y revita­lización integral del casco histórico, dice en un informe que hay que inter­venir nuevamente para tratar de devolverle su antigua dignidad e identidad a la calle Bolívar y al, cuadrilátero.
Otras obras de Palazzi termi­nadas que jamás  entraron en servicio, tal vez por desacertadas, son las famosas Pasarelas aéreas, en total doce que costaron más de tres millones para darle seguridad al peatón en las vías neurálgicas de la ciudad.

En el período del gober­nador Edgar Vallée Vallée fue construído un estacionamiento en sector limitante de la calle "El Porvenir", con capacidad para 200 vehículos para descongestionar el Paseo Orinoco y la Calle Venezue­la, donde el tránsito automotor se complica por el atiborramiento de autos estacionados en vías tan estrechas.
De  la gestión de Andrés Velásquez quedaron interrumpidos la onstrucción del Teatro moderno del arquitecto Oscar Tenreiro adosado al Capitolio, el proyecto Fruto Vivas para ampliar la Escuela de música,  la Casa Pupio y la Casa Otero para una Escuela de Arte y la Prefectura en la calle El Progreso,

martes, 7 de enero de 2014

En peligro obras de Corradini


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Queridos amigos y Ciudadanos de Angostura (CDA), un saludo este enero
2014 para comentar las informaciones más recientes: el Dr. Horacio
Biord está preocupado muy particularmente por dos asuntos que le
conciernen de alguna u otra manera, a Ciudad Bolívar. La primera es
que ha surgido un reclamo por parte de ¿un hermano? de María Eugenia
Villalón, fallecida el pasado año en Caracas, quien ha dejado una
serie de trabajos de investigación y que ahora son reclamados por un
hermano. En realidad nunca se supo si María Eugenia tuvo o no un
hermano. Esto supone un serio problema al IVIC y a la Universidad
Central de Venezuela porque crearía un conflicto legal en cuanto a los
derechos de las instituciones sobre los trabajos de investigación que
realizan sus investigadores y asociados. Hay que tratar de buscar
información acerca de los familiares de María Eugenia y aclarar
ciertas dudas al respecto; en cuanto a lo legal, ya serían las
instituciones quienes se encargarían de este asunto. Otro caso al que
vamos a referirnos es el del patrimonio cultural del recién fallecido
Henry Corradini y es el siguiente: hay muertos que mueren y resucitan
y no es precisamente Henry, sino el recordado Benito Yrady, quien de
una forma u otra ha insistido en ir contra los bienes patrimoniales de
Ciudad Bolívar, se trata en este caso (informaciones del IVIC por uno
de sus profesores e investigador asociado) que, Benito está desde el
pasado mes de diciembre, organizando la forma de llevarse para
Caracas, todo el trabajo realizado por Corradini en esta ciudad;
sabemos que Henry toda su vida trabajó en  ciudad Bolívar y en toda la
zona de Guayana con los indígenas, inclusive compró una casa en el
Casco Histórico donde  residía y coleccionó un importante material
fotográfico, cestería, cerámicas que fue su espacio y lo realizó con
todo el empeño y amor por esta tierra ¿con qué derecho Benito Yradi va
a intervenir la casa y el patrimonio cultural de Corradini para
llevárselo a Caracas?. Hay que estar alerta contra este nuevo
atropello de Yradi en esta región, cosa que no es nueva y de la que
tienen conocimiento los trabajadores culturales de Ciudad Bolívar.
Creo que hay personas que le pueden agregar mucho a estas breves
palabras y más documentadas que yo al respecto. Pueden hacerlo y
agregar sus nombres para darle más fuerza a lo antes expuesto.
Mi saludo y querencia,

Teresa Coraspe.